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Cine y series
¿Qué estrategia seguirías para conquistar y conservar el poder en La Casa del Dragón?
¿Alianzas, fuerza, estrategia, secretos o buen gobierno? Elige cómo actuarías en Poniente y descubre qué camino al poder va más contigo.
El trono acaba de quedar vacante y varias casas poderosas dudan a quién apoyar. ¿Cuál es tu primer movimiento?
Un gran señor evita jurarte lealtad, pero tampoco se declara enemigo. ¿Qué haces?
Un consejero te trae una noticia que contradice por completo tus planes. ¿Cómo reaccionas?
Una casa rival empieza a extender rumores sobre tu derecho a gobernar. ¿Tu respuesta?
Tienes que elegir tu círculo más cercano. ¿Quién ocupa antes una silla?
Te informan de que una fortaleza estratégica podría cambiar de bando. ¿Qué haces?
Durante una reunión del consejo, dos miembros empiezan a atacarse personalmente. Tú…
Llega un cuervo con una propuesta de paz de tu principal rival. ¿Qué piensas primero?
Tu rival tiene un ejército mayor. Tú tienes mejores contactos. ¿Cómo juegas la partida?
Después de ganar una rebelión, ¿qué haces con quienes apoyaron al bando derrotado?
Un noble te ofrece una alianza excelente, pero sospechas que no es de fiar. ¿Qué haces?
Si tuvieras un dragón, ¿cuándo preferirías utilizarlo?
¿Qué clase de derrota política te preocuparía más?
Te llega información comprometedora sobre un adversario. ¿Cómo la utilizas?
Han pasado diez años y sigues gobernando. ¿Qué te gustaría que dijeran de tu reinado?
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AñadirEn La Casa del Dragón, sentarse en el trono es solo el principio. Puedes tener el apellido adecuado, una reclamación legítima e incluso dragones de tu lado, pero nada de eso consigue por sí solo que los demás te sigan cuando empiezan los problemas. En cuanto las grandes casas vacilan, los consejeros dejan de ponerse de acuerdo y tus rivales huelen una oportunidad, aparece la pregunta de verdad: ¿en qué vas a apoyar tu poder?
Hay quien intentaría empezar sumando aliados y haciendo que los intereses de otros coincidan con los suyos. Otros preferirían que nadie tuviera motivos para olvidar de qué fuerza disponen. También están quienes no dan un paso sin calcular antes las consecuencias, quienes saben que enterarse de lo que se dice a puerta cerrada puede ser más útil que ganar una batalla y quienes miran un poco más lejos: no solo quieren vencer, sino seguir teniendo un reino que gobernar cuando todo termine.
Y esa es precisamente la trampa del poder: casi ninguna decisión importante sale gratis. La fuerza puede frenar una amenaza, pero no compra lealtad. Una alianza te da apoyo, aunque también te ata a promesas y favores. Los secretos ofrecen una ventaja enorme hasta que empiezas a depender demasiado de ellos. Y una victoria espectacular puede acabar siendo un pésimo negocio si deja detrás tierras arrasadas, casas esperando su momento para vengarse y un trono que cuesta más conservar que conquistar.
De hecho, ese conflicto entre derecho, apoyos y capacidad real para imponer una sucesión tiene un eco histórico bastante claro. George R. R. Martin ha señalado como una de las inspiraciones de esta historia la llamada Anarquía inglesa del siglo XII, una guerra sucesoria en la que Matilde y Esteban de Blois compitieron por la corona y en la que no bastaba con tener una reclamación al trono: había que conseguir que suficientes nobles la respaldaran.
Por eso las decisiones que más dicen de ti no son las que enfrentan una opción sensata con otra desastrosa. Son aquellas en las que dos caminos parecen razonables y ambos te obligan a perder algo. Si aparece una traición, una rebelión, una amenaza o una oferta demasiado buena para ignorarla, ¿qué protegerías antes: tu posición, tus alianzas, tu capacidad para adelantarte a los demás o la estabilidad del reino que quieres gobernar?
Autor: Equipo de QuizLandEste test está creado con fines de entretenimiento y autorreflexión. Sus resultados no constituyen un diagnóstico psicológico ni una recomendación médica, educativa o profesional.